UNIDOS POR EL SUR, FALTA DE "COHESIÓN"...

Publicado en por LUIS TORRES

SOCIEDADES DE FOMENTO:Los orígenes de estas organizaciones se remontan hacia la década del veinte de este siglo, cuando se extendió el espacio urbano y se formaron barrios periféricos al centro de las ciudades o pequeños pueblos rurales. En este contexto, surgieron asociaciones de vecinos para hacer frente a necesidades como la extensión de servicios públicos o la apertura de espacios de sociabilidad y educación.
Actualmente las sociedades de fomento realizan múltiples actividades: demanda de mejoras urbanas para el barrio, talleres artísticos o educativos para los vecinos, organización de eventos recreativos, etcétera. Las sociedades de fomento son asociaciones en sentido amplio y, por tanto, en la jurisdicción nacional están bajo la órbita de la Inspección General de Justicia.Sin embargo, al ser organizaciones territoriales ligadas a los respectivos barrios o pueblos, están a su vez sometidas a la legislación municipal. La Ley Orgánica de Municipalidades en su artículo 27 establece que corresponde a la función deliberativa municipal reglamentar el funcionamiento de comisiones o sociedades de fomento. Por tanto, están reguladas por el municipio correspondiente, el cual les adjudica un radio de acción geográficamente delimitado y les atribuye amplias funciones, que incluyen la realización de mejoras edilicias y sanitarias, de actividades culturales y sociales. Por otra parte, al estar sometidas a la regulación municipal, sucede que no existe una normativa general para todas las sociedades de fomento, sino que es el órgano legislativo de cada municipio el que propone y aprueba las ordenanzas correspondientes. Las sociedades de fomento privilegian su relación inmediata con el Estado, y se mantienen como nexo principal entre éste y la comunidad. Desde esta perspectiva, es común aludir a ellas como entidades intermedias u organizaciones comunitarias.

Se necesita cohesión.

La participación activa de la gente en las instituciones que la representan se hace más imprescindible hoy más que nunca.Las sociedades de fomento, sus autoridades, se encuentran hoy, en mayor o menor medida,alejadas de la gente.O bien porque la gente no se interesa, o  por creerlas elitistas, o por suponer que las actuales condiciones no pueden ser mejoradas, el hecho es que con el actual sistema de representación unos pocos tienen la pesada carga de decidir cuestiones que nos atañen a todos.
Cuando se defienden las instituciones se está defendiendo la herramienta que las sociedades han ido creando a través del tiempo para beneficio del conjunto. Las instituciones no son las personas que eventualmente ocupan los cargos, trascienden esta contingencia, van más allá en el tiempo y en el espacio. Los pequeños conflictos que se van suscitando y a partir de los cuales algunas personas que ocupan cargos se sienten avasalladas por otras que no los ocupan, surgen de la falta de representatividad. En algunas asambleas de sociedades de fomento de barrios o pueblos con muchos habitantes estables, las autoridades son elegidas por cinco o seis vecinos que sólo adhieren a la voluntad de uno o dos. Y no es que estamos poniendo en duda la capacidad de éstos para ejercer el cargo, sino la debilidad que se produce al no contar con el consenso popular.


Se necesita más civismo.

Las sociedades de fomento cobran un subsidio mensual del Municipio para atender los requerimientos de la comunidad.Puede sonar a verdad de perogrullo, pero por las dudas, los importes que el municipio mes a mes deposita en las arcas de las sociedades de fomento surgen de nuestros impuestos, no de otro lado. Las cuentas contables de las sociedades de fomento deberían estar a disposición de los vecinos, sean o no socios, ya que están administrando fondos surgidos de impuestos, y todos tenemos el derecho (y el deber) de saber si estos fondos vuelven al pueblo.
En el hipotético caso de que en algún barrio, en su sociedad de fomento, el dinero que baja del Municipio no alcanzare para cumplir con las obligaciones en su totalidad, es el barrio o el pueblo quien debe poner cartas en el asunto, no sólo las eventuales autoridades. Cuando existe una falla de gestión, política o administrativa, es el conjunto el que debe ponerse al frente para defender la institución.

Si está mal manejada, para cambiar, si está bien manejada, para mejorarla.

Cuando se habla de institucionalidad hay que advertir estas situaciones.


Se necesita más humildad.

Estos barrios, como todos, están habitados por gente. A partir de la convivencia barrial y con el medio ambiente se van generando necesidades que son comunes a todos y que precisan soluciones de todos.
¿Qué se defiende cuando se defiende a un directivo que no cumple con sus funciones primarias? ¿Las instituciones o la impunidad?
¿A quién se representa con la farsa y la vieja historia del sacrificio por la comunidad?
Entre paisanos nos vamos a pisar el poncho...  

Puede ser que cualquier propuesta “no institucional” signifique una amenaza.

 

ES UNA OPINION MERECE SER RESPETADA...

                 

 

SIGNIFICADO DE PEROGRULLO, POR AHÍ SUENA RARO, PERO UNA SOLA PALABRA RESUME UNA FRASE MUY CONOCIDA??? Y PARA LOS QUE NO CONOCEN EL TÉRMINO cohesión

cohesión.(Del lat. cohaesum, supino de cohaerēre, estar unido).

 

Acción y efecto de reunirse o adherirse las cosas entre sí o la materia de que están formadas.

 

(unión de algo con otra cosa).

 

Unión entre las moléculas de un cuerpo.

 

Fuerza de atracción que las mantiene unidas.

 

 

"Muchas gracias por leer mi artículo"...

 

El que viene sin que lo llamen, se va sin

 

que

 

lo hechen...

 

 

 

 

CUALQUIER PARECIDO CON LA REALIDAD

ES

PURA COINCIDENCIA.

 

 


  La cabra siempre tira pa´l monte...

 


 

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